Fractura de Clavícula

La fractura de clavícula es una de las fracturas más frecuentes. La clavícula es un hueso largo y delgado, en forma de S itálica. Las fracturas de clavícula son relativamente frecuentes en pacientes jóvenes, habitualmente varones y se asocian con frecuencia a accidentes deportivos y dentro de las tres localizaciones donde se puede localizar esta fractura, las del tercio medio son las más frecuentes.  

La clasificación se establece por el lugar de localización de la fractura:

  • Fracturas del tercio medio de la clavícula. Son las más frecuentes. La forma de S itálica favorece el cizallamiento en esta localización. Representan el 75-80% del total de las fracturas de la clavícula
  • Fracturas del tercio interno de la clavícula. Son raras. Representan menos del 5%.
  • Fracturas del tercio externo de la clavícula. Son más frecuentes. Representan el 20% y son más complejas pues pueden comprometer la estabilidad del cinturón escapular dependiendo la afectación de los ligamentos coraco-acromiales y de la articulación acromio-clavicular.

 

¿Cuáles son sus causas?

El mecanismo lesional más habitual es el de traumatismo indirecto, se produce tras una caída sobre el hombro o sobre la mano, y la gran mayoría de producen por un traumatismo deportivo. Ambos traumatismos generan una fuerza de compresión que fractura la clavícula, en casi un 80% de las ocasiones afectan al tercio medio, en un 15% aproximadamente al tercio lateral y en menos de un 5% al tercio medio clavicular.

Síntomas de fractura de clavícula

El paciente suele sufrir una caída desde su propia altura recibiendo un golpe directo sobre el hombro. Algunos de los principales síntomas son:

  • Dolor de comienzo súbito y que aumenta al mover el hombro.
  • Impotencia funcional para el uso del brazo del mismo lado.
  • Hematoma.
  • Hinchazón.
  • Deformidad local (en ocasiones) con aparición de un “bulto” palpable correspondiente a los fragmentos de la fractura.
  • Un chasquido cuando intentas mover el hombro- “ Signo de la Tecla  “.
  • Rigidez o incapacidad para mover el hombro.

Complicaciones

La mayoría de las fracturas de clavícula se curan sin dificultades. Las complicaciones, cuando suceden, pueden comprender lo siguiente:

  • Lesiones en los nervios o vasos sanguíneos. Los bordes irregulares de una clavícula fracturada pueden lesionar los nervios y los vasos sanguíneos cercanos. Busca atención médica inmediata si sientes entumecimiento o frío en el brazo o en la mano.
  • Retraso en la consolidación del hueso o consolidación deficiente. Una fractura grave de clavícula podría curarse con lentitud o de forma incompleta. La consolidación deficiente de los huesos durante el proceso de curación puede acortar el hueso.
  • Bulto en el hueso. Como parte del proceso de consolidación, en el lugar donde se suelda el hueso se forma un bulto óseo. El bulto es fácil de ver porque se encuentra cerca de la piel. La mayoría de estos bultos desaparecen con el tiempo, pero algunos son permanentes.
  • Una fractura que afecta las articulaciones que conectan la clavícula con el omóplato o el esternón, a la larga, podría aumentar el riesgo de padecer artritis en esa articulación.

¿Cómo se diagnostica?

La radiología simple suele ser suficiente para confirmar la existencia de la fractura.   Permite localizar el lugar exacto de la ruptura e identificar el tipo de fractura en función del número de fragmentos y con ello se puede establecer si el tratamiento va a ser ortopédico o quirúrgico

En determinadas ocasiones puede requerirse un estudio más completo con TC que nos permite realizar reconstrucciones tridimensionales permitiendo la evaluación precisa de todos los tipos de fractura.

fractura de clavícula 1

 

TRATAMIENTO

El tratamiento de la fractura de la clavícula va a depender del tipo de fractura y del tipo de paciente (deportista de élite o deportista ocasional).

La mayoría de las fracturas de clavícula tienen un buen pronóstico con el tratamiento ortopédico, pero el periodo de inmovilización y de rehabilitación posterior hace que, en deportistas de élite o profesionales, o cuando la fractura está muy desplazada, entonces se decide por la cirugía.

A ) El tratamiento ortopédico para una fractura de la clavícula está indicado en la mayoría de las fracturas del tercio medio e interno. También es el tratamiento de elección en niños. Se coloca un vendaje reductor en “ 8 de guarismo ” siendo necesaria la colaboración del paciente “sacando pecho” y echando hacia atrás los hombros y controlando las rotaciones del brazo. Hay que vigilar la circulación distal (pulso, temperatura de los dedos y de la mano) y la sensibilidad (parestesias, adormecimiento de los dedos).

El plazo de inmovilización tras una fractura de clavícula es más corto cuanto más joven es el paciente. En los niños suele ser suficiente con 3 semanas y luego protección del ejercicio otras tres semanas, en los adultos puede ser necesario utilizarlos durante 4-6 semanas. Aunque, clínicamente, los pacientes mejoran pronto del dolor y de la movilidad los signos radiológicos de consolidación son más tardíos.

En los meses-años posteriores notareis un bulto duro en la zona de la fractura que corresponde al callo de fractura, que irá disminuyendo con el paso de los años.

  1. B) Tratamiento Quirúrgico de la Fractura de la Clavícula

El tratamiento quirúrgico de la fractura de la clavícula se reserva para las fracturas del tercio externo, con alteración de la articulación acromio-clavicular o aquellas que afectan a los ligamentos coraco-claviculares, fracturas con gran desplazamiento , y para fracturas del tercio medio en deportistas de contacto o de élite.

Otras indicaciones de tratamiento quirúrgico de la clavícula pueden ser: fracturas abiertas, fracturas conminutas desplazadas (que tengan un alto riesgo de pseudoartrosis), aquellas con lesión de vasos subclavios o del plexo braquial (que requieran una exploración y reparación vascular) o con un tercer fragmento desplazado que amenace estas estructuras.

Tras la intervención quirúrgica, los plazos de recuperación para volver a la práctica deportiva oscilan entre tres o cuatro semanas, en los niños, seis a ocho en los jóvenes y ocho a diez en los adultos.

 

Ni la cirugía ni el tratamiento ortopédico de la fractura de la clavícula están exentos de complicaciones. La deformidad residual, un callo hipertrófico o, la pseudoartrosis o falta de consolidación  pueden ser complicaciones a medio plazo, principalmente por falta de indicación del tratamiento correcto. Una inmovilización demasiado prolongada puede producir rigidez del hombro. La cirugía tiene complicaciones específicas: cutáneas (cicatriz queloide), infección o no consolidación, rigidez o adherencias, en algunos casos.

En los casos en los que decidimos realizar un tratamiento quirúrgico utilizamos una placa especial diseñada para la clavícula, que permite una recuperación precoz de la lesión. Esta intervención se realiza a través de una incisión justo por encima de la clavícula, y mediante esta técnica con placa, la fractura cura sin formación de un bulto en la zona de unión y conseguimos una estabilidad inmediata en la clavícula.

Rehabilitación

La rehabilitación comienza poco después del tratamiento inicial. En la mayoría de los casos, es importante comenzar con algo de movimiento para reducir la rigidez en el hombro mientras usas el cabestrillo. Una vez que te retiren el cabestrillo, el médico puede recomendar más ejercicios de rehabilitación o fisioterapia para restablecer la fuerza muscular, el movimiento de las articulaciones y la flexibilidad.

 

 

 

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Dr. Revenga Giertych

Traumatólogo